
Andaba dudando en mi re entreé bloguera, si escribir sobre mi visita al circo estos Pilares, o sobre el feliz desliz Rajoy, ¡por una vez que estamos de acuerdo!.
Pero como reconocido fashion victim me he decantado por lo último de esta temporada: Crisis.
Corre por ahí el bulo de que la palabra crisis en chino es representada por la unión de dos ideogramas: peligro y oportunidad.
Aunque se trata de un error de traducción (
ver wikipedia), no deja de ser una bonita enseñanza. La naturaleza lleva millones de años enseñándonoslo: no se sabe ciencia a cierta por qué "crisis" pasaron los dinosaurios pero es palpable que los mamíferos supimos adaptarnos mejor y salimos beneficiados. Otro ejemplo son algunos tipos de pinos cuyas piñas aguantan muy bien las altas temperatura: tras un incendio en el bosque, las resistentes semillas de los pinos tienen todo el campo, nutrientes, sol, ... , para ellos.
(¡Ah la selección natural del bueno de Darwin, se debe estar mofando de esta nueva ola creacionista!).
Con esta crisis, en mi humilde opinión (y seguramente errónea) provocada por una mala gestión en grandes compañías financieras sé quienes van a ser los paganos. No quienes la han jodido: a muchos de ellos quizás ya les habrán echado de sus respectivas empresas (si estas antes no han quebrado), pero con las espalditas bien cubiertas.
Los paganos, y pagaran hasta la última perrica, seran los más débiles, los más pobres, los más "desestructutrados". En nuestro país muchos inmigrantes, muchos pensionistas, muchos mileuristas ....
Por eso, cuando oigo que todos los gobiernos están lanzando planes para rescatar a los bancos, me pregunto "¿Y quién nos rescata a nosotros?". Vale por suerte (o mientras mantenga mi puesto de trabajo) no necesito que vengan a mi rescate, realmente puedo prescindir de muchas vanalidades y seguir viviendo con cierto confort.
Entonces ¿quién rescata a tantos que no pueden llegar a fin de mes?
Los bancos declararon durante los años pasados grandes beneficios. Un ejemplo: el Santander declaró en 2.007 unos beneficios de 9.000 millones de euros, un 20% más que en 2.006. ¿A dónde han ido todas esas grandes ganancias? ¿No se ha aprovisionado nada?
Uno no tiene grandes ahorrillos, pero trata de guardar un poquito por si viene algún imprevisto, alguna pequeña fatalidad. ¿Los grandes financieros no hacen lo mismo? Sinceramente no lo entiedo.
Bueno, pero vale de ver sólo la parte negativa. Un pequeña dosis de optimismo. Los grandes avances de la humanidad, se han producido en momentos de crisis.
Seguramente entonce damos la mejor medida de nosotros mismos, en tiempos de vacas gordas nos dejamos llevar.